
Concepto y clasificación del turismo
A lo largo del tiempo se han propuesto muchas definiciones del término turismo. Las primeras tuvieron sus orígenes en el siglo XIX aunque no fue hasta principios del siglo XX cuando se realizan las primeras aportaciones. El Turismo empieza a considerarse una verdadera materia científica a finales de la Primera Guerra Mundial. Los primeros trabajos proceden del campo de la Economía, (Fernández, 1991, pp. 23-25).
Este autor sintetiza estas aportaciones iniciales en cuatro perspectivas:
- El turismo como idea de vencimiento del espacio por personas que afluyen a un sitio donde no poseen lugar de residencia fijo.
- Conjunto de viajes cuyo objeto es el placer o por motivos comerciales, profesionales u otros análogos, y durante los cuales la ausencia de la residencia habitual es temporal.
- Conjunto de relaciones pacíficas entre viajeros que se detienen en un sitio, las personas domiciliadas allí y los naturales de esa región.
- Conjunto de las acciones, actividades, relaciones y fenómenos causados por el desplazamiento y permanencia de personas fuera de su lugar habitual de residencia, en tanto que no estén motivados por una actividad lucrativa principal, permanente o temporal
Desde una perspectiva sociológica el turismo se puede considerar como la suma de tres factores: tiempo libre, ingresos económicos no necesitados para satisfacer necesidades personales como comida, casa, transporte, etc. y una consideración positiva o tolerancia por parte de la sociedad a la que se pertenece, hacia el hecho de viajar (San Martín,1997, p.38). Fernández (1991) considera que el turismo no es simplemente un desplazamiento temporal desde el lugar de residencia, sino que se trata de un fenómeno social con una importante repercusión económica, definiéndolo como sigue: el turismo es, por un lado, el conjunto de turistas, que cada vez son más numerosos; por otro, son los fenómenos y relaciones que esta masa produce a consecuencia de sus viajes. Turismo es todo el equipo receptor de hoteles, agencias de viaje, transporte, espectáculos, guías-intérpretes, etc., que el núcleo debe de habilitar para atender a las corrientes turísticas que lo invaden y que no promovería si no los recibiese (p.26). En esta misma línea, otros autores aportan una visión del turismo en la que en la que es necesario considerar multitud de transacciones, fenómenos, relaciones e intercambios entre comunidades receptoras y viajeros. Así Martín (2000) propone una conceptualización que contemple la suma de los fenómenos y relaciones surgidas de la interacción de los turistas foráneos y los residentes (proveedores de servicios, autoridades locales y comunidad local) en el proceso de atraer y acomodar a los turistas. Es una conjunción de actividades, servicios e industrias que influyen en la experiencia del turista, englobando el 26 negocio de hoteles, restaurantes, transportes y cualquier otro componente que contribuya a satisfacer las necesidades y deseos de los turistas (Martín, 2000, p.47).
Observamos, pues, como el concepto de turismo ha ido ampliándose con el tiempo. Mientras que las primeras definiciones hablan del mismo como un abandono temporal del lugar de residencia, estas últimas consideran además al turismo como un fenómeno social con importantes repercusiones económicas (Fernández, 2006). Instituciones internacionales como la Organización Mundial del Turismo (OMT, 2005), también han propuesto definiciones que se utilizan en todo el mundo a efectos estadísticos. Para esta organización el Turismo incluye las actividades que realizan las personas durante sus viajes y estancias en lugares distintos al de su entorno habitual, por un periodo de tiempo consecutivo inferior a un año, con fines de ocio, por negocios y otros motivos.
Consideramos necesario completar la conceptualización del turismo con su clasificación. En este sentido, teniendo en cuenta tanto el lugar de origen de los turistas como el destino elegido por ellos, podemos distinguir tres tipos de turismo (Vogeler y Hernández, 1995, p.3):
1. Turismo Interno, es el realizado por los residentes de un país que viajan dentro de su propio país.
2. Turismo Receptor, referido a los viajes de los no residentes procedentes de un país determinado.
3. Turismo Emisor, es el que llevan a cabo los residentes de un país cuando viajan a otro.
Estos tres tipos de turismo pueden combinarse de formas distintas creando las siguientes categorías de turismo (Vogeler y Hernández, 1995):
• Turismo Interior: incluye el turismo interno y el turismo receptor.
• Turismo Nacional, incluye el turismo interno y el turismo emisor.
• Turismo Internacional, se compone del turismo receptor y el turismo emisor.
El Turismo Internacional engloba a un grupo heterogéneo de personas: visitante internacional, turista y excursionista. Para diferenciarlos acudimos a las definiciones establecidas en la Conferencia de la Naciones Unidas, celebrada en Roma en 1963 y que, en la actualidad, a través de la Organización Mundial del Turismo (OMT), son aceptadas mundialmente (Montaner, 1999):
1. Visitante internacional: Toda persona que viaje, por un periodo no superior a doce meses, a un país distinto de aquél en el que tiene su residencia habitual, pero fuera de su entorno habitual, y cuyo motivo principal de la visita no es el de ejercer una actividad que se remunere en el país visitado.
2. Turista: es el visitante que permanece una noche, por lo menos, en un medio de alojamiento colectivo o privado en el país visitado. En otras palabras, los turistas son los visitantes que pernoctan con una estancia mínima de 24 horas pero inferior al año en el país visitado. Aquí incluimos los extranjeros no residentes, los nacionales residentes en el extranjero, y las tripulaciones de barcos o aviones extranjeros en reparación o que hacen escala en el país pernoctando en él. Sus motivos para viajar se dividen en (Vogeler y Hernández, 1995, pp. 5-6):
• Ocio, recreo y vacaciones.
• Visitas a familiares y amigos.
• Negocios y motivos profesionales.
• Tratamientos de salud.
• Religión y peregrinaciones.
3. Visitante del día o excursionistas: es el visitante que no pernocta en el país visitado, es decir, su estancia en el país visitado es menor de 24 horas. Aquí incluimos los pasajeros de crucero, que son las personas que llegan a un país a bordo de un buque de crucero y que vuelven cada noche a su buque para pernoctar, aunque éste permanezca en el puerto durante varios días; los propietarios o los pasajeros de yates; y los pasajeros que participan en un programa de grupo y están alojados en un tren.